Denuncia el registro de venta de propiedades "misteriosas"

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SANTO DOMINGO.- El abogado José Raúl García, representante de Hermanos Ibáñez, S. A, denunció la desaparición "misteriosa" del Tribunal de Tierras del registro de la venta de una propiedad de esa empresa a un inversor español.

Explicó que la razón por la cual este archivo no aparece es porque "esa venta se realizó sin un montaje previo y violando todos los procedimientos requeridos por la ley".

"No hay ningún acto de compra o documentos que certifiquen la celebración de una junta de accionistas que autorice esa venta", dijo.

Denunció que este proceso no tiene base legal, ya que esa asamblea nunca se llevó a cabo y los documentos que mostraban al supuesto comprador aparecen con las firmas de personas que ya no formaban parte de la compañía.

"Lo que hicieron fue una estafa, utilizaron los nombres de los accionistas fundadores de Hermanos Ibáñez, que ya habían sido reemplazados, a través de una asamblea celebrada el 24 de junio de 1994 y que parece estar legalmente registrada", dijo.

José Raúl García

Explicó que “estos accionistas fundadores fueron reemplazados un año antes de la supuesta venta por dos hermanos del Sr. Álvarez, tres hijos menores y un amigo llamado Luis Joaquín Sánchez. Y esa asamblea se registró el 10 de diciembre de 1994 y con el número 62346 y, por lo tanto, los documentos con los que vendieron esos bienes al señor García no son válidos. "

Recordó que el juez que presidió la primera audiencia no aceptó la demanda de su cliente, el empresario Luis Álvarez, quien reclamó la devolución de un local comercial en la Plaza Central, del Distrito Nacional, porque en los documentos que le presentó el supuestos compradores no lo hizo Apareció como propietario.

"El juez determinó que nuestro cliente no tenía derecho a demandar y recomendó que se organice mejor, obtenga documentos en los que aparezca como accionista principal de Hermanos Ibáñez y reinicie su reclamo", dijo.

Explicó que "después de esa decisión, fuimos a la Cámara de Comercio y Producción de Santo Domingo y solicitamos la resolución de Hermanos Ibáñez, en la cual mi representante aparece como accionista mayoritario, lo que no habría sucedido si esa compra tuviera legalidad".

"En ese proceso, duró ocho meses, luego de lo cual la Cámara nos dio la certificación de que el Sr. Álvarez nunca dejó de ser el verdadero propietario de la compañía en cuestión, y volvimos a presentar el reclamo", dijo.

Dijo que "esperamos mejores resultados en la próxima audiencia, ya que en la anterior el juez falló en nuestra contra sobre la base de documentos adulterados presentados por la otra parte".