Tiffany Trump, la hija olvidada del presidente

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Tiffany Trump, la hija olvidada del presidente

Dejó atrás su vida de ‘socialite’ y sus amigos de Nueva York para acercarse más a su padre y reforzar sus lazos con el clan familiar.

Como toda buena sátira, para que funcione, debe tener algo de verdad y la guasa de The Hard Times tuvo su gracia. “Tiffany Trump recibe el primer mensaje de texto de su padre en toda su vida”, tituló el diario satírico el día que Donald Trump inauguró un nuevo sistema de alertas presidenciales en forma de sms enviados simultáneamente a toda la nación.

“¡Me derrito de emoción, un mensaje así a su hija pequeña!”, celebraba la Tiffany Trump ficticia, la menos conocida del clan Trump no sólo por el gran público sino, según la secretaria del presidente, también por él mismo. Según contó Madeleine Westerhout a varios periodistas en una cena con unas copas de más, Trump no sabría distinguirla de lejos y no quiere hacerse fotos con ella porque considera que tiene sobrepeso (Tiffany, no él).

Que a menudo se la llame la Trump olvidada no significa sin embargo que haya vivido lejos de los focos o que no forme parte de la primera familia de Estados Unidos, con todo lo que ello implica. En junio se apuntó con sus hermanos al viaje de Estado del presidente a Londres, que incluyó un banquete en Buckingham y visitas a lugares históricos de las que todos dieron cuenta en las redes sociales, violando para sorpresa de la Casa Real británica la prohibición de hacer fotos en ciertos sitios.

La campaña de Trump para el 2020 prevé un papel preponderante para todos sus hijos mayores, salvo Tiffany

Otros presidentes han viajado acompañados por sus hijos en sus visitas oficiales. Lo excepcional en el caso de Trump es que, por su edad, tiene cuatro hijos adultos, que también cuando viajan por razones privadas tienen derecho a recibir protección del Servicio Secreto. Hasta el desliz de Westerhout, algunos estadounidenses sólo habían sabido de la existencia de Tiffany Trump al enterarse de lo que le costó a los agentes de seguridad acompañarla en sus vacaciones.

Fruto del segundo y breve matrimonio del magnate inmobiliario, Tiffany Trump (Palm Beach, 1993) pasó la mayor parte de su infancia en Los Angeles con su madre, la actriz Marla Maples. Fue a la misma escuela privada que las Kardashian. De vez en cuando viajaba a Florida y Nueva York para estar con su padre y hermanastros Ivanka, Eric y Donald Jr. Tras cursar estudios de sociología en la Universidad de Pensilvania, Tiffany Trump se mudó a Nueva York. Convertida en una socielite con nombre propio, se codeó con otros hijos de millonarios, los llamados Rich Kids of Instagram.

No es ningún secreto que su relación con su padre ha sido siempre más distante que la que éste tiene con sus hijos mayores o el pequeño Barron, hijo de la primera dama Melania. A Tiffany “le gustaría conocer un poco mejor a su padre y pasar más tiempo con él, como hicieron sus otros hijos”, declaró Maples a The New York Times en la recta final de la campaña electoral del 2016, en la que Tiffany tuvo alguna aparición esporádica. Poco a poco, sus fiestas con sus amigos neoyorquinos desaparecieron de su cuenta de Instagram en favor de fotos con sus hermanastros, empeñada en mostrarse como parte del clan Trump.

Siempre a la sombra de la primera hija del presidente, no se ha hecho por ahora un hueco en los proyectos políticos o empresariales de Trump

A los pocos meses de que Donald Trump se mudara a la Casa Blanca, Tiffany Trump hizo las maletas y le siguió hasta Washington para estudiar derecho en Georgetown. La revista People publicaba hace unos meses que la cercanía con su padre, sin embargo, no les ha ayudado a estrechar sus lazos. Cumplidos los 25 años, Tiffany, siempre a la sombra de la primera hija de Estados Unidos –la favorita del presidente, la primogénita Ivanka– no se ha hecho por ahora un hueco en los proyectos políticos o empresariales de Trump. A diferencia de su hermana y su cuñado Jared Kuchner, asesores presidenciales, no ha sido agraciada con ningún trabajo en la Casa Blanca ni tiene ningún puesto en la Organización Trump, en la que a su edad algunos de sus hermanos ya tenían cargos. No se pierde sin embargo ninguna de sus grandes citas: el discurso sobre el estado de la unión, la iluminación del árbol de Navidad, las fiestas familiares en Mar-a-Lago…

Los planes del equipo de campaña de Trump de cara a las elecciones del 2020 de dar un papel preponderante a su familia no incluyen a Tiffany, según publicó en julio Politico . Ivanka, Eric y Don Jr, incluida su esposa Lara, ya están participando activamente en la definición de la estrategia política y en actos de recaudación de fondos. Su presencia sólo se hará más visible conforme se acerque la cita electoral.

“Amo a Tiffany. Es una persona maravillosa y estudia mucho”, aseguró el presidente cuando se filtraron los comentarios de su exsecretaria. La segunda hija de Estados Unidos respondió con una cita de Rumi, el poeta místico persa, para gritar al mundo que nadie sabe realmente quién es: “Puedes estudiarme todo lo que quieras, nunca me conocerás”, comienza el poema colgado en sus stories (posts efímeros) de Instagram. En otra foto reciente, posa delante de un retrato suyo fabricado con cristales Swarvoski. Más Trump, imposible.