«Un verdadero apocalipsis»: Un arzobispo brasileño culpa al Gobierno de los incendios en la Amazonía

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«Un verdadero apocalipsis»: Un arzobispo brasileño culpa al Gobierno de los incendios en la Amazonía

El arzobispo brasileño Erwin Kräutler ha condenado la política ambiental del presidente de Brasil, el ultraderechista Jair Bolsonaro, al tiempo que espera que el sínodo de los obispos, que se reunirá el próximo mes de octubre en el Vaticano, denuncie la destrucción de la selva tropical.

«Siempre ha habido incendios en la Amazonía. Cuando son más pequeños, la naturaleza se reconstruye en pocos años. Pero lo que se está viendo ahora es un verdadero apocalipsis», declaró Kräutler, citado por The Guardian.

El exobispo emérito de la prelatura del Xingu, en el estado brasileño de Pará, es ahora uno de los 18 miembros del consejo preparatorio designado por el papa Francisco antes del próximo sínodo de los obispos que se centrará en el tema de los incendios en el Amazonas. Según explicó el arzobispo, los preparativos para un sínodo dedicado a la Amazonía llevan en marcha desde 2016, pero en los últimos meses, «debido a los incendios y a un gobierno hostil», el problema se ha vuelto mucho más grave.

«Los incendios de este año superan todo lo que puedas imaginar. Sin lugar a dudas, es la consecuencia de los comentarios [de Jair Bolsonaro] sobre la apertura de la Amazonía a empresas nacionales y multinacionales. Él entiende ‘abrir el Amazonas’ como una licencia para limpiar un bosque lluvioso y ganar espacio para que el ganado pueda pastar y plantar monocultivos como la soja y la caña de azúcar», opina Kräutler.

Comunidad religiosa exige medidas
La denuncia del arzobispo se suma a los llamados del Consejo Episcopal Latinoamericano, que instó con urgencia a «los gobiernos de los países amazónicos, especialmente de Brasil y Bolivia, a las Naciones Unidas y a la comunidad internacional a tomar serias medidas para salvar el pulmón del planeta».

El propio Francisco también se pronunció sobre el tema a finales de agosto. El jefe de Vaticano expresó su pesar por los incendios que afectan a la región amazónica y aprovechó su tradicional aparición semanal en la plaza de San Pedro para hacer un llamamiento a la comunidad global para hacer frente al desastre.