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Paulino Moya llama “comedia politiquera de mal gusto” diálogo iniciado con Abinader
Paulino Moya llama «comedia politiquera de mal gusto» diálogo iniciado con Abinader
InformadoRD, SANTO DOMINGO.- «El expresidente Leonel Fernández sigue siendo un juguete político del actual presidente de la República, y así lo demostró participando en el diálogo por la soberanía, que lo deja fuera de toda posibilidad de la confianza electoral 2024, al perder el juicio y como una vez dijo el Joaquín Balaguer, metió sus dos pies en un zapato».
Así lo afirmó el dirigente evangélico Domingo Paulino Moya, quien también constató que lo redactado y aprobado en la Constitución fue lacerado y postrado «a los pies de los planes reeleccionistas de Abinader, por un liderazgo político que se quitó el refajo de su discurso y sucumbió decepcionando a la patria, y se unió a la incapacidad y titubeo gubernamental de poner en ejercicio práctico las leyes de la República».
El también director ejecutivo del Foro por la Paz Social y Política Global dijo que los que fueron «a ese matadero moral en el Palacio, y sustituyeron la comunión de Dios en Juan Pablo Duarte al momento de trascribir los valores de la eternidad en los que se sustenta nuestra nacional, no podrán acudir más al Altar de la Patria, ni resaltar más las ideas que mencionen la gloriosa historia del sueño emblemático de nuestra insignia tricolor, pues lo cambiaron por estar pegados al glamur del poder brindado en la casa de Gobierno».
«Los participantes en esa conversación retórica dilatoria, decepcionaron los valores del Dios que sustentan la creación de la Patria y al noble pueblo dominicano, cayendo en la trampa del diálogo donde tiraron por la borda su poco crédito político, quedando sin autoridad moral para defender la soberanía nacional», afirmó.
Como vocero político evangélico, añadió que ese diálogo es una contrariedad constitucional en el que los comensales invitados a un consenso afrentoso y débil, no conseguirán ningún beneficio electoral el año entrante, pues constituye un esfuerzo inútil de ayudar a un presidente de la República que pide auxilio en la gobernabilidad porque se encuentra atascado en medio de la crecida de un rio con aguas turbias que lo colocan en una situación de salvar la República o cederla a una élite agenda 2030 del nuevo orden mundial, que está estafando de la civilidad familiar conservadora dominicana en la cara de todos».
También dijo que no le sorprende que los políticos con conocimiento jurídico que se han destacado en las redes sociales en defender la independencia de la nación, hayan caído «en un camino diferente de su postura patriótica, sino que se han acomodado en la cuna de su estilo tradicional de vida y en complacencia con toda la élite local que tiene la encomienda política de la agenda 2030, lo que los coloca en hilo con la incapacidad de gobernar la República y los deja fuera del sacrificio en este momento crítico que demanda el país».
En el mismo documento, Paulino Moya refutó al liderazgo político emergente participante que cuenta con presencia en el Congreso Nacional de carácter evangélico, «pues puso sus intereses personales por encima del sentimiento familiar del Dios todopoderoso, lo que es muy lamentable para el electorado de fe cristiana, lo de ver a Guillermo Moreno sentado en el Palacio Nacional; eso fue el gesto al descubierto de cómo termina un izquierdista que ya se acomodó en el disfrute del poder, lo que le hace terminar como un infeliz y pobre exponente de ideas política patrióticas».
Sostuvo que «las demás bisagras políticas presentes en el diálogo iniciado en el Palacio, que procura un consenso contraconstitucional, guiados por un presidente enredado entre la espada y la pared, por su debilidad para poner en movimiento los mandatos constitucionales, el único beneficio logrado es aumentar la tensión y ansiedad y preocupaciones del pueblo dominicano y que se siga lacerando la salud sentimental y espiritual de los más débiles».
Paulino Moya dijo que la oración eficaz que sale del altar evangélico a favor de todos participantes en la conversación realizada en la casa presidencial es: ‘Padre, perdónalo y aléjalos del pecado que los está guiando a atentar contra tu palabra escrita en nuestra bandera nacional’».
Fue enfático y adelantó que ese es el discurso evangélico de sacrificio que todo el país escuchará y «el que sostendremos desde cualquier lugar en que nos puedan colocar los continuos latigazos en nuestra espalda y la retaliación del poder del Estado».
El ministro cristiano constató que la reacción evangélica puesta en su voz por «el Señor está en el hilo del respeto que se debe brindar al primer mandatario y lejos del odio y del residuo tóxico, retórico y social, y no estará dominada por intereses personales ni de angurrias politiqueras».
También afirmó que lo que persigue «es que todos despertemos y asumamos una posición íntegra que salve la patria en estos momentos en que está siendo atacada desde la oscuridad por actores oscuros y enemigos de la independencia nacional».-



